La seguridad como campo político

¿Cómo disputar la consulta popular de abril?

Luis Córdova-Alarcón

Ensayo – Análisis y Debate No. 61, marzo 2024. Rosa Luxemburg Stiftung

Resumen: Ecuador vuelve a las urnas en abril para pronunciarse sobre una consulta popular y un referendo promovidos por el gobierno de Daniel Noboa. A diferencia de otras coyunturas político-electorales, en esta ocasión no se visibiliza con claridad a los contenedores, ni el contenido de las preguntas parece entusiasmar lo suficiente a los electores. A simple vista, las violencias (social, política y criminal) que se despliegan en espirales ascendentes han empantanado las perspectivas de futuro desde el campo popular; mientras que las élites que representan al capital financiero, rentistas y agroindustrial, así como al capital criminal, interactúan con dinamismo para sostener sus parcelas de poder. El desarme político-ideológico tiene mucho que ver con la estrategia militar adoptada desde la declaratoria de conflicto armado interno, el 9 de enero, y con la incapacidad de las izquierdas para disputar los sentidos que se construyen como parte de un escenario de guerra. ¿Cómo afrontar la consulta popular de abril? Aquí se argumenta que una opción es repensar a la seguridad como campo político, que debe y puede ser disputado.

La encrucijada frente al «conflicto armado interno» en Ecuador

Luis Córdova-Alarcón

Ensayo – Boletín ICCI-Ary Rymay, Año 14, No. 154, marzo 2024

Resumen: Dentro del abanico de opciones para el control policial de la protesta, la criminalización de los inconformes ha sido frecuentemente utilizada en Edcuador y América Latina. Sin embargho, el «conflicto armado interno» decretado por el presidente Daniel Noboa el 9 de enero del 2024, cambia el escenario político estratégico. A las tácticas reactivas —como la criminalización de la protesta o la represión en las calles– se suman otras posibilidades, como la formación de autodefensas y estructuras paramilitares. Por tanto, el actor con mayor poder de veto por su capacidad de movilización en las calles —el movimiento indígena y campesino ecuatoriano— enfrenta una restricción inédita para su acción colectiva. Aquí analizo dos aspectos de esta encrucijada.

Paralelismos entre Honduras y Ecuador

Luis Córdova-Alarcón

Comentario. Semáforo en Rojo No. 45. Marzo 19, 2024.

Juan Orlando Hernández (JOH), ex presidente de Honduras entre 2014 y 2022, fue declarado culpable por cargos de narcotráfico y posesión de armas en una corte de Nueva York, el pasado 8 de marzo. El último mandatario latinoamericano con igual suerte fue el dictador panameño Daniel Noriega, que 1992 fue condenado por una corte de Miami.

Ahora, que el gobierno de Daniel Noboa descubre a diario el «agua tibia» en la lucha contra el crimen organizado, vale la pena recordarle al país la trayectoria político-criminal del ex presidente JOH, para extraer lecciones de la experiencia hondureña.

Según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos https://tinyurl.com/228zc32d, JOH «participó en una conspiración corrupta y violenta de narcotráfico para facilitar la importación de cocaína a Estados Unidos. Mientras fue congresista y presidente, JOH habría recibido millones de dólares en ganancias de la cocaína que usó para enriquecerse, financiar sus campañas políticas y cometer fraude electoral mientras el pueblo de Honduras soportaba condiciones de pobreza y violencia desmedida».

Sin embargo, durante muchos años la cleptocracia de Honduras fue tolerada por Estados Unidos, mientras era funcional a su «guerra contra las drogas» https://rb.gy/5fyyzk.

En 1994, JOH ganó una beca para cursar una Maestría en Administración Pública en la Universidad Estatal de Nueva York. En 1997, con 28 años de edad, ganó su primera diputación por el conservador Partido Nacional. JOH ya se perfilaba como la joven promesa de la política hondureña, a la sombra de Porfirio Lobo Sosa.

El 28 de junio del 2009, las Fuerzas Armadas de Honduras dieron un golpe de Estado y derrocaron al presidente Manuel Zelaya. El propósito era impedir que Zelaya lleve a cabo un plebiscito para instalar una Asamblea Constituyente.

Ahora se conoce cómo funcionarios del Pentágono estimularon el golpe del Estado y, luego, oficiales vinculados al Centro de Estudios Hemisféricos de Defensa William Perry (CEHD) facilitaron canales de comunicación para lograr el apoyo político de la Administración de Barak Obama https://tinyurl.com/3j9vyxdd.

Neutralizado Zelaya, en las elecciones de noviembre del 2009 triunfó Porfirio Lobo Sosa como presidente de la República. Paralelamente, JOH asumió la presidencia del Congreso Nacional, en enero del 2010 https://tinyurl.com/mrw854d9.

Entonces, la cooperación en seguridad desde los Estados Unidos se aceleró y la militarización del país se profundizó. En septiembre de 2010, el Centro William Perry organizó un taller de seguridad nacional con el nuevo liderazgo hondureño en Tegucigalpa; y en 2011 el presidente Lobo Sosa envió al Ejército a las calles en la denominada «Operación Relámpago».

JOH construyó una fachada de «lucha antidenlincuencial» desde el Congreso, mientras apuntalaba grandes negocios con los criminales tras bambalinas. En julio de 2011 impulsó la Ley de Seguridad Poblacional «para financiar la lucha contra el crimen» https://tinyurl.com/3xatncmb. En enero de 2012, JOH impulsó la Ley de Depuración Policial que introdujo «pruebas de confianza» en la institución mediante el uso del polígrafo. La Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia declaró la inconstitucionalidad de estas leyes y JOH respondió con talante autoritario: promoviendo la destitución de los magistrados.

En 2013, JOH se convirtió en el presidente más joven en la historia de Honduras. Blindado por sus inciativas legislativas y bendecido por la embajada de los Estados Unidos, hizo de la seguridad su eje de campaña.

En agosto de 2013 impulsó desde el Congreso la creación de la Policía Militar del Orden Público https://tinyurl.com/bdzfc929. Un año más tarde, ya desde la presidencia de la república, decidió militarizar las cárceles.

En enero de 2014, al iniciar su mandato, JOH prometió una política de «cero tolerancia» al crimen y a la corrupción. En su primer acto público firmó una carta de intención con «Amnistía Internacional» para que este organismo realice monitoreo de transparencia cada tres meses https://rb.gy/nd1jyi. Y en 2016, ante la presión ciudadana por el latrocinio a la seguridad social, el gobierno de JOH suscribió un acuerdo con la Organización de Estados Americanos (OEA) para crear una misión de la OEA para el combate a la corrupción y la impunidad estatal.

Además, durante su mandato, al menos 13 narcotraficantes fueron extraditados a los Estados Unidos.

JOH también hizo gala de su cercanía con organizaciones evangélicas y con el Opus Dei, jugando a dos bandas. Incluso instituyó la obligatoriedad de la oración al comienzo del día en las escuelas y en ciertas instituciones públicas, como la Policía y el Ejército. Todo hacía pensar que un auténtico paladín de la justicia había descendido desde los cielos a la Casa Presidencial de Honduras.

Ahora se conoce que su campaña presidencial del 2013 fue financiada por el narcotráfico, además de las élites empresariales. Solo «El Chapo» Guzmán aportó con un millón de dólares para que JOH llegue a la presidencia. Su coqueteo permanente con el alto mando policial y militar le permitió articular una maquinaria de narcotráfico bien aceitada desde el poder político.

Entre el 2013 y el 2017 la tasa de homicidios descendió de 79 a 43 homicidios por cada 100.000 habitantes. Pero en ese mismo período, Honduras se convirtió en el país más peligroso del mundo para el activismo ambiental. Según la investigación de Global Witness, desde 2010 murieron más de 120 activistas https://tinyurl.com/yk7dcp7n.  

El asesinato de Berta Cáceres, en marzo de 2016, ejecutado por grupos paramilitares financiados por empresarios agroindustriales, es incónico, pero no el único. El reportaje de Jared Olson https://rb.gy/e336mr muestra cómo los paramilitares infiltraron grupos locales y luego mataron a sus líderes en Honduras. Por ejemplo, se relata cómo «un ex oficial de las fuerzas especiales, Celio Rodríguez, se unió a los movimientos de derechos sobre la tierra, incluyendo el MUCA (Movimiento Campesino Unificado de Aguán), y luego ascendió a una posición de liderazgo bajo el argumento de proteger a las comunidades de la violencia. Pero resultó ser la organización de un escruadrón de la muerte».

En definitiva, la trayectoria político-criminal de JOH trasluce una compleja interacción entre redes de crimen organizado bien ancladas en el aparato estatal y una estructura socioeconómica oligárquica funcional a la reproducción del capital criminal. No es un asunto de individuos, sino de instituciones formales e informales que configuran un orden crimi-legal al servicio de una élite cleptócrata. 

Honduras es un buen espejo para que los ecuatorianos miremos nuestros demonios. Todas las condiciones que hicieron de Honduras un Estado criminal están presentes en Ecuador y la élite político-militar que nos gobierna no parece interesada en cambiar de rumbo.

Ecuador: conflicto armado interno, nuevas guerras, guerras no convencionales

El Departamento de Sociología y Estudios de Género de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, FLACSO-Ecuador, organizó el panel titulado Ecuador: conflicto armado interno, nuevas guerras, guerras no convencionales el miércoles 6 de marzo del 2024, a las 10h00. Participarán como panelistas: Ramiro Ávila, Universidad Andina Simón Bolívar; May-ek Querales Mendoza, grupo de Investigación en Antropología Social y Forense, México; Luis Córdova, Universidad Central del Ecuador. El profesor Franklin Ramírez, FLACSO-Ecuador, actuará como moderador.

Proxy wars en los Andes ¿Cómo Estados Unidos moldeó la estrategia militar y la política económica del «nuevo Ecuador»?

Luis Córdova-Alarcón

Estados Unidos en la mira No 2 | 26 febrero 2024.

Resumen: El objetivo de este documento es describir los principales hitos del proceso de relacionamiento entre el gobierno de los Estados Unidos de América y el gobierno ecuatoriano, durante el período 2018–2024, para comprender hasta qué punto la Casa Blanca y el Pentágono moldearon la estrategia militar y la política económica del «nuevo Ecuador» proclamado por el presidente Daniel Noboa. Para la recolección de datos se usaron fuentes abiertas y para el análisis se utilizó la propuesta teórica de Eli Berman y David Lake (2019) sobre las «proxy wars» o «control indirecto de la violencia política». Se argumenta que el estallido de la violencia criminal en enero del 2018 abrió una ventana de oportunidad para que el gobierno de los Estados Unidos intervenga, al percibir que ciertos intereses estratégicos limitados estaban siendo amenazados. Al cabo de seis años de este proceso Ecuador se ha convertido en un «estado cliente» de Washington, pero no está claro si la estrategia militar será suficiente para desarticular las redes de crimen organizado en el país.

Webinar: Violência no Equador: E nos com isso? [EVENTO]

Na segunda-feira, dia 22 de janeiro às 11 horas, o BRICS Policy Center através do GSUM (Global South Unit of Mediation) e em cooperação com o Núcleo de Estudos Interdisciplinares Ibero-americanos da PUC-Rio, promoverá o Webinário «Violência no Equador: e nós com isso?’ O Webinário discutirá os últimos acontecimentos no Equador a partir de diferentes perspectivas e contará com a presença dos/as pesquisadores María Villamar (UFFRJ), Thiago Rodriguez (UFF) e Luís Córdova-Alarcón (Univesidad Central de Ecuador). O debate será mediado pela Professora Maria Elena Rodriguez (IRI, BPC, Núcleo de Estudos Interdisciplinares Ibero-americanos).

Luis Córdova: «Con el ‘conflicto armado interno’ no solo se militarizó la seguridad, sino la sociedad» [France24]

Siete días han pasado desde que el Gobierno de Daniel Noboa decretó el «conflicto armado interno» contra grupos declarados como terroristas en Ecuador. Los resultados: miles de detenciones en zonas conflictivas, muertes, violencia en las cárceles y guías penitenciarios secuestrados. ¿La política de mano dura dará resultados a largo plazo? France 24 lo analiza junto al investigador Luis Córdova, una de las voces analíticas más reconocidas en el país andino.

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5 cosas que los países de América Latina pueden aprender de la crisis de seguridad en Ecuador, según expertos [BBC Mundo]

Ecuador vive una de las mayores crisis de seguridad de su historia reciente.

Un violento asalto a una canal de televisión, secuestros de policías, fuga de importantes líderes criminales de las cárceles e incursiones de grupos armados en universidades son algunos de los episodios que han golpeado a este país sudamericano en los últimos días.

Lo anterior llevó a su actual presidente, Daniel Noboa, a declarar la existencia de un “conflicto armado interno” en el país, ordenando a las fuerzas militares a restablecer el orden.

La crisis de seguridad se ha agravado especialmente en los últimos 4 años.

En 2023, Ecuador batió su récord histórico de homicidios con 7.878, lo que refleja un drástico aumento si lo comparamos con las cifras de 2019, donde hubo 1.187.

Y es que el país ha pasado a ser un importante centro regional de almacenamiento, procesamiento y distribución de droga, lo que ha fortalecido a las más de 20 bandas criminales que operan en él.

En vista de esta compleja situación, ¿qué pueden aprender los otros países latinoamericanos de lo que está sucediendo hoy en Ecuador?

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X Space: Ecuador en la línea de fuego

El asalto armado en Guayaquil, el 9 de enero, del canal TC Televisión dejó en evidencia la inestabilidad que vive Ecuador con el aumento de secuestros, extorsiones y asesinatos. ¿Cómo se desató esta grave crisis? Fue la pregunta disparadora de este X Space en la que participó Luis Córdova.

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