Nuevos enclaves militares en Perú y Ecuador ¿Por qué EE.UU. se instala en Talara y Galápagos?

Luis Córdova-Alarcón

Estados Unidos en la mira No 3 | 1 enero 2025

Resumen: En los últimos meses Estados Unidos ha puesto en marcha dos proyectos con alcance geoestratégico y propósito belicoso. En Ecuador ha conseguido la anexión de las Islas Galápagos a su arquitectura de seguridad y defensa mediante la autorización del «Proyecto de Seguridad Integral de la Región Insular». En Perú se ha concretado un acuerdo entre la Comisión Nacional de Investigación y Desarrollo Aeroespacial (CONIDA) y la NASA (National Aeronautics and Space Administration) para construir el puerto espacial más grande de la región en la Base Aérea de Talara, en el departamento de Piura. ¿Por qué Estados Unidos se instala en Talara y Galápagos? Para responder esta pregunta se analizan datos de fuentes abiertas con el fin de rastrear el contexto, la intención y los cursos de acción posibles en la ejecución de ambos proyectos. Se argumenta que ambos proyectos están relacionados a nivel geoestratégico y constituyen nuevos enclaves militares para fortalecer la posición de dominio y control de los Estados Unidos en la región, ante un eventual conflicto armado con la República Popular China o sus aliados.

Conferencia Internacional CALAS Cono Sur y Brasil

Luis Córdova-Alarcón fue invitado a participar en la Conferencia Internacional de CALAS Cono Sur y Brasil, en donde presentó una ponencia titulada «El poder militar: repensando la violencia organizada en América Latina». El 14 y 15 de noviembre del 2024 se llevó a cavo este encuentro multidisciplinario en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), Buenos Aires.

La “guerra santa” que empantanó al Ecuador

Luis Córdova-Alarcón

Comentario. Semáforo en Rojo No. 47. Noviembre 11, 2024.

No cabe duda, Ecuador se empantó en una “guerra santa” que allanó el camino para que nuevos millonarios (como Topic, Jordán, Muentes o Norero) y viejos oligarcas (como los Isaías, los Noboa, los Eljuri o los Egas) se conviertan en «señores de la guerra», mientras el Estado colapsa ante un haz de crisis interminable.

La confrontación entre correistas y anticorreistas degeneró en una «guerra santa» que vació de contenido el debate público y restó perspectiva a la lucha electoral. Hoy no se exponen programas, sino prontuarios; y los principales sucesos de la vida política ocurren en las cárceles y los juzgados.

La honda expansiva de esta violenta guerra ha sido tan determinante que gracias a este clivaje han llegado y se han mantenido en el poder Lenin Moreno, Guillermo Lasso y Daniel Noboa.

Hoy vemos como los fieles de ambos bandos  proclaman la santidad de sus últimos profetas (Rafael Correa versus Daniel Noboa), mártires (Jorge Glas versus Fernando Villavicencio) y escribas (periodistas e intelectuales orgánicos de ambas iglesias), transformando a la lucha por el poder en una confrontación a muerte de los «buenos» contra los «malos».

La responsabilidad mayor de este vaciamiento político de la escena pública radica en sus profetas y escribas. Son ellos quienes han promovido los valores autoritarios que hoy habitan la psiquis social de los ecuatorianos: la seguridad para evitar la inestabilidad y el desorden, la reivindicación de una “forma de vida” idílica que hay que recuperar a toda costa (el Ecuador como “isla de paz”, por ejemplo), y la necesidad de la obediencia a líderes fuertes para proteger su iglesia.

Correa ha encontrado en Noboa su álter ego moral, pero su antítesis política e intelectual. De ahí la similitud de sus aberraciones y el contraste de ambas administraciones.

Si esta «guerra santa» continua es probable que Noboa se reelija aunque no cuente con el favor popular. Un Alto Mando militar y policial bien mimado desde Carondelet y Washington son indicadores de que la guerra debe continuar: en la agenda mediática con mentiras o medias verdades y en las calles de los barrios suburbanos con balas y masacres.

Los próximos tres meses la República del Ecuador se juega su destino mayor: un conjunto de condiciones institucionales hacen preveer lo peor. Con el ciclo electoral coincide, casi como en efecto dominó, la designación de tres de los nueve jueces de la Corte Constitucional, la designación de jueces de la Corte Nacional de Justicia, la designación de vocales del Consejo Nacional Electoral, la designación del nuevo Consejo de la Judicatura y el “concurso” –eufemismo grosero pero normalizado– del Fiscal General del Estado y de los Notarios para todo el país. Todo esto con los procesos judiciales de los casos «Metástasis» y «Purga» como telón de fondo.

Las estructuras oligárquicas y mafiosas que financian la guerra de relatos en las redes sociales digitales y la guerra de pandillas en las calles, están luchando por repartirse ese botín. No es una lucha contra el crimen organizado, es una lucha por el reparto y el saqueo de un país fracturado. ¿Hay salida? Creo que si. Pero todas las opciones pasan por superar la «guerra santa» que intoxica la política y repolitizar los agravios que aquejan a la sociedad.

Guerra interna en Ecuador: un análisis desde el poder militar

Autor: Luis Córdova-Alarcón

Capítulo de libro

Libro: Diálogos para la Paz. Miradas desde la diversidad. Tomo II. Augusto Barrera, María Augusta Espín, Sebastián Granda Marchán, Ralf Oetzel (Coordinadores) Quito: Ediciones Abya-Yala, pp. 805-829

DOI: https://doi.org/10.17163/abyaups.80.602

Año: 2024

Resumen: ¿Por qué el gobierno nacional proclamó la existencia de un conflicto armado interno en Ecuador? A primera vista, la respuesta parece obvia. El mayor peso explicativo se le atribuye a la violencia criminal que estalló en 2018 y que en el 2023 convirtió al Ecuador en el país más violento de la región. Sin embargo, la cuestión militar ha sido excluida de la mayoría de los análisis. Este trabajo contribuye a llenar este vacío. Examina la dinámica del poder militar en perspectiva histórica y muestra hasta qué punto fue un factor clave para explicar la decisión del gobierno nacional de iniciar un conflicto armado interno. Problematizando el enfoque de las Relaciones Civiles–Militares se elabora un marco analítico multidimensional y se utiliza el caso ecuatoriano para validarlo empíricamente. Esta investigación de corte cualitativo se diseñó como un estudio de caso heurístico de alcance exploratorio. La recolección de datos se hizo de fuentes primarias y secundarias, mientras que para el análisis de datos se aplicaron técnicas de rastreo de procesos y análisis de coyunturas críticas. Se evidencia que el poder militar en Ecuador atravesó dos grandes coyunturas críticas entre 1995 y 2024, que explican las distintas configuraciones del poder militar en la vida pública.