Por Luis Córdova-Alarcón
Donald Trump inició su segundo mandato como presidente de Estados Unidos el 20 de enero de 2025. Desde entonces, bajo el lema de «America First», se ha empeñado en construir la imagen de un líder fuerte, decidido y audaz, mediante declaraciones rimbombantes y decisiones disruptivas.
Algunas de sus acciones más polémicas son la utilización de la política arancelaria como instrumento de coerción económica contra amigos y enemigos; la militarización de la política migratoria para acelerar una deportación masiva (Sun, 2026), y el amedrentamiento de la población local con fuerza de choque paramilitar (Fuller y Ulloa, 2026); la clausura de la cooperación para el desarrollo (Davies et al., 2025) y el fortalecimiento del Comando de Operaciones Especiales de Estados Unidos para la agresión (Starling y Marine, 2024); y un desbocado apetito imperialista, con énfasis en el hemisferio occidental, al que considera su “zona de influencia” natural.
Todo esto ha causado confusión y temor dentro y fuera de Estados Unidos. Incluso en las audiencias más filoestadounidenses, la conducta política de la Administración Trump luce desconcertante. Desde los sectores más conservadores se privilegian “explicaciones personalistas” que simplifican burdamente la verdad; y desde los sectores más progresistas se formulan “explicaciones maximalistas” ideológicamente cómodas y superficiales.
América Latina no es la excepción a este lastre. Luego de la intervención militar en Venezuela para secuestrar a Nicolás Maduro junto a su esposa y convertir al país en un protectorado estadounidense, los sectores más progresistas y democráticos de la región han reaccionado con tibieza y dispersión. En general, las sociedades latinoamericanas están huérfanas de una política exterior de izquierda que les permita posicionarse y recuperar la iniciativa. Un primer paso en esa línea es comprender los condicionantes domésticos que están moldeando la conducta política de Donald Trump en la Casa Blanca.
¿Cómo entender la conducta política de la administración Trump? Para responder esta pregunta ensayo un breve análisis contextual del proceso que llevó a Donald Trump a la Casa Blanca y del poder que ostenta su Administración. La idea es mirar las tendencias de largo plazo que han dado forma a la política de Trump con un enfoque estratégico-relacional (Jessop, 2007, 2016).
Las secciones a continuación se desarrollan así: En la primera, se analiza el proceso político que llevó a Trump a la Casa Blanca. En la segunda, se muestra la decadencia de la sociedad estadounidense mediante la observación de dos ámbitos críticos. En la tercera, se analiza la acción gubernamental de Trump en la esfera internacional. A modo de conclusión se cierra con dos ideas para pasar a la ofensiva.
