EXPRESO conversó con Luis Córdova sobre la presencia del mercenario Erik Prince en Ecuador.
«Erik Prince, fundador de la controvertida contratista de seguridad anteriormente conocida como Blackwater hoy renombrada como Academi, pisó Ecuador y automáticamente se desataron las críticas, a favor y en contra.»
«Prince se unió a las operaciones militares y policiales en Guayaquil, una de las ciudades más violentas de Ecuador, que entre enero y marzo de 2025 ha registrado 873 homicidios.»
«Pero más allá de su presencia, ¿Su llegada propone una solución para la seguridad?»
«Para Luis Córdova Alarcón, director del Programa de Investigación Orden Conflicto y Violencia en Universidad Central del Ecuador, “inequívocamente no es la solución. Estamos viendo una puesta en escena de un show al que nos tiene acostumbrados lamentablemente el presidente Noboa, en donde pretende engañar a la opinión pública con la participación de un mercenario”.»
«En primer lugar, Córdova basa su criterio en el perfil de Prince. Dice que Blackwater ha sido protagonista de violaciones a los derechos humanos en varios países y que ofreció sus servicios a la oposición venezolana para resolver el fin del chavismo. “Es un multimillonario vinculado y militante al nacionalismo cristiano, que es el partido que hoy gobierna Washington con Donald Trump a la cabeza.”»
«Ya sobre las acciones concretas que el contratista militar pueda hacer en Ecuador, Córdova señala que habrá que esperar hasta después del 13 de abril. Su criterio es que en el futuro podría haber más violencia, ya que «La última herramienta para enfrentar un problema es la máxima violencia». Previamente están otros mecanismos como la prevención del delito, la contención y sanción. «Aquí el primer error es sobreestimar la dimensión de un supuesto enemigo armado. Se le da dimisión de un monstruo que no se lo puede vencer cuando nada se ha hecho para abordar intervenciones, por ejemplo, en Socio Vivienda o Durán, donde faltan servicios básicos”.»
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